viernes, 4 de julio de 2014

Cultura y mentalidad: cuando las barreras para crecer están dentro de uno mismo

La cultura articula los ecosistemas de innovación e influye en los imaginarios que transforman el comportamiento de las personas positiva o negativamente. La posibilidad de alcanzar el éxito en la búsqueda de un objetivo depende de un cambio de actitud. “Si usted cree que algo es imposible, entonces lo es” (Seelig, 2013, p 179). 

El temor al fracaso es uno de los bloqueos mentales que hace que los individuos se detengan ante los retos complejos y no vayan más allá de los límites establecidos. Ante esta situación la justificación siempre llega en forma de excusa: “soy de un país tercermundista”, “no puedo acceder a los mismos recursos que los profesionales de élite en otras latitudes”, “solo los extranjeros pueden triunfar”. Si el tiempo invertido en estas excusas se aprovechara en plantear soluciones que entiendan el contexto de participación, reconozcan las capacidades individuales y el valor del trabajo en equipo, la posibilidad de generar transformaciones significativas podría aumentar.

Esta perspectiva ha hecho posible el desarrollo de economías fuertes como por ejemplo Corea del Sur, que en 1960 era uno de los países más pobres del mundo, pero en menos de cinco décadas pudo convertirse en un competidor global reconocido por sus innovaciones tecnológicas y la calidad de su educación (The Economist, 2011). Lo anterior fue posible gracias al desarrollo de un sistema robusto de innovación y emprendimiento en el que se consolidó una cultura de la creación, donde la mentalidad y la actitud fueron el motor para la generación de propuestas que colaboraron con el mejoramiento del entorno, la administración eficiente de los recursos y el fomento del capital humano.

Hay que entender que son las personas quienes con sus dinámicas motivan el crecimiento siempre y cuando hagan parte de ecosistemas que promuevan la colaboración, la disponibilidad de fondos para el desarrollo de nuevos emprendimientos, y la capitalización de la relación gobierno, academia y sociedad. Un interés que se traduce en mecanismos que maximizan el flujo de ideas, talento y capital social.

Referencias
Seelig, Tina (2012). Ingenius: a crash course on creativity. Harper One. NY

The Economist (2011). What do you do when you reach the top? Disponible en http://www.economist.com/node/21538104

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